jueves, 4 de diciembre de 2008

" la gesta más loca es la gesta más bella "

Hi ha una idea que es repeteix continuament en la facultat durant tota la carrera: sempre mirar el que es va fer en el passat, estudiar-ho i apartir d’aquí fer el teu projecte. I una gran frase del Mestre Gaudí era: la originalitat es tornar als origens.
Com que tothom, que per mi, és intel.ligent em fan mirar al passat per poder apendre des de que, fa uns 3 anys, vaig entrar en el món del ciclisme de carretera sempre he volgut interesar-me per aquells mitics corredors que sempre parlen en Juande i en Bernat, aquells noms, aquelles curses, aquelles fites… que fan que diguin que: el ciclistes d’abans, estaven fents d’una altre pasta.
No ho vaig entendre fins que un dia vaig llegir ( a la revista Pedalier Pro) un article que us transcric sense canviar-hi res.

Cuando Coppi flotó

Pero fue el campionissimo Coppi quien protagonizó una de esas anomalías tan rpopias de la Casse Désserte: cuenta que el 10 de junio de 1949 se suspendió la ley de la gravedad. Ocurrió durante un Giro de Italia, al paso de Coppi. El italiano corría siempre con una sentencia grabada en el corazón y en los muslos, “ la gesta más loca es la gesta más bella”, y aquel día pedaleaba en pos de una de las hazañas más locas y más bellas de la historia del ciclismo. Era la última etapa de montaña del Giro y Coppi hubiera podido tomarsela con calma, porque había machacado a todos sus rivales durante la vuelta y tenía al segundo clasificado, Bartali, a un cuarto de hora. Pero Coppi sufrió un arrebato de grandeza, o de locura, y atacó cuando faltaban 192 kilómetros para la meta. Sus rivales ya no lo vieron hasta la mañana siguiente. Fue una cabalgada de pesadilla, siete horas y media de sufrimiento a través de cuatro puertos italianos y franceses, torturando a unos rivales que maldecían semejante crueldad. ¿Por qué se empeñaba Coppi en martirizarles y martirizarse, si no tenía ninguna necesidad? Pero Coppi sí lo necesitaba porque él no era sólo un campeón: era un artesano del ciclismo, siempre preocupado por imprimir en sus vistorias un sello irrepetible. Si la edición de 1949 quedó en la memoria fue precisamente por ese episodio, por la grandeza de una escapada absurda: en un día en que hubiera podido evitar fácilmente al sufrimiento, Coppi ofreció todo su dolor para culminar una obra bella. Por eso era el campeonissimo.
Dicen las crónicas que lso tifossi formaron un pasillo en Casse Déserte y que algunos aficionados barrían la carretera y otros esperaban de rodilals a Coppi. En el umbral de la Casse Déserte, donde los ciclistas suelen aparecer como guiñapos que se retuercen de cuneta a cuneta, dando zapatazos a los pedales, surgió la silueta elegante del campeonissimo. Marchaba bien sentando en el sillín, con los codos flexionados en ángulo recto y las manos firmes en el manillar, exprimiendo toda la contundencia de los muslos para hacer girar como émbolos sus famosas zancas de cigüeña. Coppi llevaba horas escalando puertos en solitario y subía por un repecho terrible, pero mantenía su pedaleo de talón recto como un estilista del velódromo. En el gesto voraz de su boca abierta se adivinaba el sufrimiento, la asfixia, el corazón a punto de partirse, pero Coppi resistía los dolores y volaba cuesta arriba con un empeño de dignidad. Porque ese día su lucha no era contra otros ciclistas: en realidad, ese 10 de junio de 1949 fue el día en que Coppi derrotó a las montañas. El día en que los espectadores juraron que Coppi flotaba.

Quan vaig estar entrenat als Alps (en un altre post explicaré las aventurillas que hi vaig viure), vaig pujar aquest duríssim port ( Casse Désserte), quan estava apunt de coronar, vaig veure un grup de ciclistes (tres o cuatre) en silence, fins i tot diria que resaven, miraven un monument, el monument a Coppi, en aquell moment no coneixia l'historia, i ara me'n penedeixo de no haver-me aturat, tancat els ulls, sentir el vent, imaginat la carretera en blanc i negre, escoltant els tifossi cridant, veien al campeonissimo volar.

4 comentarios:

www.ciclismodesdelleida.com dijo...

BRAVO ALEX!
BUA ME HE EMOCIONADO Y TODO...
ESO SI ERA CICLISMO, JODER!

juande dijo...

YO ALEX SI SABIA DE ESA ETAPA Y POR ESO UNA DE MIS ILUSIONES ES SUBIR TODOS ESOS PUERTOS MITICOS.PERO NO POR EL MERO HECHO DE SUBIRLOS SI NO POR UNIRME ALLI A LA HISTORIA QUE TODAS ESTAS SUBIDAS TIENEN.YO SOY DE LOS QUE SE PARARIAN EN CADA PUNTO Y EN SOLEDAD ME PONDRIA A GOZAR DE LO QUE ALLI SE VIVIO.
GRANDE LA HISTORIA

Trueno dijo...

yo espero subir algun dia el Stelvio, tras haberlo hecho con el Toumalet en junio de 2004.

Alex, dona'm la teva direcció d'email q t'envio la foto q ens hem fet en tamany real, ja q quan les coloco el blog l'he de reduir bastant

GENESIS-BLANES dijo...

oooooohhh!!! Coño se me han puesto los pelos de punta y tooo!!

MOLI